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jueves, 28 de marzo de 2013

NOCTURNO...


NOCTURNO...
Nocturnos…esas piezas musicales plenas de fantasía, sentimientos íntimos, ternura, amor…y también, ¡cómo no! de ira, desesperanza, odio, miedo…En el alma cabe todo y todo es mostrable, tal cual un poema auditivo donde el poeta-músico nos abre el alma para mostrar sus sentimientos más profundos.
Bendito lenguaje aquel que por medio de palabras o sonidos – al fin y al cabo las dos  cosas son lo mismo- nos hacen vibrar con su mensaje.
Hoy sentí la necesidad de mostrar esta obra musical de Federico Chopin, el músico del alma…como yo lo nombro. Su sensibilidad para mostrar los sentimientos difícilmente haya sido superada.
¿Qué son estas imágenes que yo he elegido como acompañamiento en este video? ¿Qué elegir para tan íntima música?... Tal vez algo que no distraiga la atención del que escucha y a su vez le proporcione paz, serenidad…porque el colorido y las formas lo provocan.
Estas imágenes son fractales en su mayoría de vegetales y microscópicas del cuerpo humano. He considerado que pueden simbolizar el alma…
Ya que no podemos ver el alma, veamos lo más íntimo de los seres vivos. Si os fijáis en una imagen que parece un enrejado (es la única que es así) son las conexiones de la hipófisis del cerebro humano…sí, el mismo que nos permite ver, entender, escuchar, pensar, crear…y amar.
Espero sea de vuestro agrado, amigos.
MARÍA DOLORES VELASCO